«Los ordenadores predicen comportamientos con precisión pavorosa rebuscando entre las montañas de datos que las empresas recaban de sus clientes»
Chicago Tribune
¿Te has preguntado qué sucedería si alguien te robara la identidad y cometiera un horrendo crimen?
Lo más probable sería que se presentara la policía en tu casa con una orden de registro. Para empeorar las cosas encontrarían pruebas físicas que te relacionaran directa y de manera inequívoca con él. Te detendrían como sospechoso de asesinato y una vez interrogado y puesto a disposición judicial, se decretaría tu ingreso en prisión preventiva hasta la celebración del juicio. La maquinaria del sistema judicial se pondría en marcha y tu vida y la de los tuyos se iría, literalmente, al carajo.
Si sucediera en nuestro país, con un sistema judicial tan garantista y pudieras pagarte un buen abogado, tal vez tuvieras alguna oportunidad. Pero si ocurriera en Estados Unidos tendrías muy pocas opciones. Salvo un milagro.
El autor
Jeffery Deaver (Glen Ellyn, Illinois, 1950), es un prolífico escritor de novelas policíacas, de misterio y de temas relacionados con el hackeo de datos. Su serie sobre el criminalista forense tetrapléjico Lincoln Rhyme, y su compañera Amelia Sachs, es la más popular. La comenzó en el año 1997 con la novela «El coleccionista de huesos» (de la que se hizo una película protagonizada por Denzel Whasington y Angelina Jolie en 1999) y hasta el momento lleva publicadas 14 novelas de esta serie; la última en 2018.
A Jeffery Deaver le robaron los datos de su tarjeta de crédito e hicieron uso de ellos. Nunca detuvieron a los culpables. Él decía que seguramente la policía estaba ocupada en asuntos más importantes. Ese incidente le dio la idea para escribir “La ventana rota”, según declaró en una entrevista al magazine Krimi Couch.de en abril de 2009.
El argumento

“La ventana rota” (Umbriel Editores, Barcelona, 2014) es un thriller con una factura excelente que, a pesar de sus más de cuatrocientas páginas, no decae en ningún momento. El autor tras un año de investigación para documentarse decidió contar en forma de novela de intriga, a través del relato de una serie de crímenes, cómo funciona la sociedad de la información, la minería de datos, el análisis predictivo de nuestros comportamientos como compradores, como votantes, como consumidores de contenido y, detrás de todo eso, el negocio millonario que genera y nuestra indefensión como usuarios. No por ello estamos faltos de responsabilidad, por supuesto.
Si dejas la puerta de tu casa abierta no vengas luego a quejarte porque alguien ha entrado a robar lo que es tuyo.
Te preguntarás ¿qué tiene que ver todo esto que te estoy contando con la novela? Básicamente es el núcleo de la intriga.
La trama
La novela comienza con un asesinato cometido por no sabemos quien. A resultas de la investigación inicial, siguiendo las pistas dejadas en el lugar del crimen, un ciudadano llamado Arthur Rhyme es arrestado y enviado a prisión.
A petición de Judy, la esposa del detenido, nuestro criminalista acepta de no muy buena gana hacer algunas llamadas para interesarse qué le ha sucedido a su primo Arthur, con el que hace muchos años que no tiene contacto. Ya nos contarán más adelante qué pasó entre ellos. Todos: la policía, el abogado defensor, el fiscal, instan al acusado para que se declare culpable y así conseguir una pena menor, pero él insiste en su inocencia. Las pruebas, sostienen, son irrefutables. Algo no encaja, piensa Lincoln. Para un avezado investigador como él todo apunta a una puesta en escena. Y tira del hilo. Sus averiguaciones le llevan a sospechar que pudieran existir otros casos similares que han pasado desapercibidos para la policía.
Rhyme, junto con la detective Amelia Sachs y su equipo, descubren un patrón de crímenes y encubrimientos llevados a cabo por un sádico muy inteligente, experto en tecnología, con acceso a mucha, demasiada, información. A este sujeto no identificado, al que tienen que ponerle algún nombre en la pizarra de información que van recabando, le denominan “522”, es decir 22 de mayo en la nomenclatura inglesa.
—Vamos a hacer un perfil del asesino. Lo llamaremos «Señor X». Pero necesitamos algo más para caracterizar a nuestro asesino… ¿Qué día es hoy?
—Veintidós del cinco —respondió Pulanski.
—Muy bien. Sujeto No Identificado Cinco Dos Dos —respondió Rhyme.
Comienza la caza. Las pesquisas les llevarán hasta una empresa de servicios de información, Strategic System Datacorp, una importante corporación que parece tener todas las respuestas pero que es muy reacia a colaborar con la policía. El logotipo de la empresa es una atalaya con una ventana de la que salen rayos de luz. «El conocimiento es poder». El bien más valioso del siglo XXI es la información y en SDD somos líderes en la utilización del conocimiento para personalizar las estrategias de su empresa…, reza su publicidad institucional. Fíjate en la portada de la novela.
Por su parte, «SNI 522» descubre que le están siguiendo la pista y se propone acabar con cada uno de los miembros del equipo de Rhyme utilizando la información que tiene de ellos. Los cazadores, cazados.
Estructura
La novela está estructurada en cuatro partes, en una ventana de tiempo muy corta: apenas dos semanas. La primera parte (domingo, 12 de mayo) nos presenta el primer asesinato, el que dará el pistoletazo de salida. En las tres siguientes (del 22 de mayo al 24 de mayo) el autor nos mostrará en primera persona al asesino, cómo piensa, cómo actúa, donde vive y cómo elige a sus víctimas a quienes llama “los dieciséis” y su relación con ellos que él llama “transacciones”. Del desarrollo de la investigación se hace partícipe al lector exponiendo cada cierto tiempo la pizarra en la que van colocando las piezas del puzzle y sus averiguaciones. ¿Recuerdas aquel principio de la novela negra que decía que el detective nunca debería tener más información que el lector? Pues aquí se cumple, pero no te despistes porque el autor también te irá dejando alguna que otra trampa…

Personajes
En la trama aparecen otros personajes de anteriores novelas de esta misma serie. Es muy importante el papel que juega Pam Willoughby, la niña salvada por Amelia Sachs de un secuestrador en serie en “El coleccionista de huesos”, ahora convertida en una estudiante universitaria.
De manera transversal nuestro criminalista participará junto a Scotland Yard en la búsqueda de un criminal internacional conocido como “El relojero” que ya se le escapó anteriormente (“Luna fría”, Umbriel Editores, 2012), y nos dará pistas sobre qué sucedió entonces y algunos detalles sobre qué podría sucederá en el futuro.
“Los dieciséis”. Sabemos que el asesino utiliza esa nomenclatura de 16 dígitos para cada persona, sin embargo desconocemos el motivo o finalidad. Lo conoceremos a través de la detective Amelia Sachs en la tercera parte de la novela (“El adivino”, lunes 23 de mayo) en su visita a la empresa SDD: en el proceso de tratamiento de la información recabada se eliminan los datos de la persona y se reemplazan por un número de dieciséis dígitos. Ese código, además de neutralizar el elemento humano, mejora la eficacia…
El título
En cuanto al título de la novela. “La ventana rota”, el autor explica a través del personaje Andrew Sterling, consejero delegado de SDD, el concepto sociológico de las ventanas rotas: «para mejorar la sociedad, hay que centrarse en las cosas pequeñas. Si esas se controlan, o se arreglan, los cambios mayores vendrán por sí solos. Tomemos, por ejemplo, los barrios con un alto índice de criminalidad. Se pueden desperdiciar millones en aumentar el número de patrullas policiales y cámaras de seguridad, pero si las calles siguen pareciendo destartaladas y peligrosas, esos barrios seguirán estando destartalados y siendo peligrosos».
Y como siempre, un regalo para ti: en esta ocasión te dejo un fragmento del vídeo «[10 Hours] Coding Matrix», de Animation Town, aderezado con el comienzo de la canción del grupo Supertramp, «Brother where you bound» (Hermano, ¿a dónde vas?), que nos transporta a un mundo distópico gobernado por un estado totalitario como el descrito en la novela «1984» de George Orwell.
Nos leemos pronto. ¡Que tengas un buen día y estupendas lecturas!
¡Ah!, y no te olvides de proteger tu intimidad.
Si quieres profundizar más en este concepto sociológico, te recomiendo los siguientes enlaces:


