«De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo»
Jorge Luis Borges
Cada libro, tomado como objeto, nos cuenta una historia a través de las anotaciones en sus páginas, la dedicatoria, los exlibris, las marcas en las hojas, en la cubierta o en la contraportada, el olor, el desgaste por el uso. Al examinarlo con mimo nos hablará de la historia de sus propietarios. A veces, gritará la historia de una familia masacrada por el mero hecho de ser diferentes.
Luego vendrá, si fuera el caso, la observación pericial para asignarle un precio en función de su rareza, antigüedad, método de encuadernación utilizado por el impresor, tipografía, formato, papel, conservación y/o demanda en el mercado de libros. Sin embargo, hay un factor que el precio no puede determinar: el valor emotivo que ese libro proporciona a sus legítimos dueños.
Tinta y fuego (Editorial NdeNovela, 2024), es un thriller construido a partir de un hecho histórico: el saqueo de libros por parte de los nazis durante la segunda guerra mundial; y de un hecho en particular: la desaparición de la biblioteca de la Comunidad Israelita de Roma que nunca ha sido encontrada desde que en octubre de 1943 sus fondos fueron expoliados por la Einsatzstab Reichsleiter Rosenberg o ERR, la Organización nazi para el saqueo de obras de arte en la Europa ocupada.
El escritor Benito Olmo (Cádiz, 1980) nos hace partícipes de una historia muy documentada, construida con un extraordinario andamiaje: ritmo ágil, intriga, personajes con luces y sombras de los que casi nunca conocemos sus íntimas intenciones, otros que aparecen y salen de escena para volver en el último acto, giros dramáticos, viajes por media Europa, callejones sin salida, persecuciones, hilos de los que tirar para que la acción no decaiga. Toda esa arquitectura literaria nos mantiene en vilo y consigue crear en el lector la necesidad de continuar leyendo.
«Es un canto de amor a los libros, a las librerías, a la palabra escrita» [sic], contaba el autor en el Diario de Sevilla del pasado 29 de marzo 2024 y lo demuestra no solo en el argumento sino por la ingente cantidad de referencias a libros, libreros, librerías y al mercado bibliófilo con los que nos obsequia.
La novela comienza con un asesinato en el que conoceremos el nombre de la víctima, del asesino y el botín: la Biblia de Soncino, impresa por el impresor Gershom Soncino en 3 volúmenes en 1488, fue la primera biblia con el texto hebraico completo. Mas si pensamos que el móvil es el robo, el autor nos guarda una sorpresa porque hay algo más sutil. La siguiente escena nos muestra a Oleg, bibliotecario voluntario de la Biblioteca Central de Berlín, volando hasta Madrid para entregar un libro. No nos cuentan más. Por ahora.
La protagonista es Greta Martín Lahoz, una buscadora de libros raros y valiosos con una carga de sospecha sobre ella por la presunta apropiación de un manuscrito de Borges de una biblioteca particular que estaba tasando, hecho que la mantiene fuera del gremio: el asunto Sterling, del que conoceremos más detalles en su momento.
A pesar de ello, Greta recibe el encargo de encontrar la biblioteca que los nazis arrebataron a la familia judía Fritz-Briones y se traslada a Berlín. Allí conocerá el trabajo de reparación a sus legítimos dueños del botín expoliado por la Alemania nazi durante la guerra. Oirá hablar de la Biblioteca perdida de la Comunidad Judía de Roma. Y se lanza a su búsqueda a través de media Europa.
La novela tiene siete capítulos. Cada uno comienza con un anatema, una advertencia, una maldición libresca. Siete etapas del viaje que realiza Greta, acompañada por su ¿amigo? Oleg, un personaje que esconde un secreto, ¿o son imaginaciones de ella?
Capítulo IV – Breslavia

«Si alguien roba este libro, que muera; que sea asado en una sartén, que contraiga la enfermedad de la caída y la fiebre lo domine, que sea quebrantado en la rueda y ahorcado. Amén».
Biblia de Arnstein, Alemania, año 1172 (British Library, London. Harley MS 2798 y MS 2799).
A lo largo de la narración el autor va dejando migas de pan para que el lector más inquieto, más curioso, más interesado en los Libros pueda seguirlas al tiempo que aprendemos cómo funciona la tasación y compraventa de bibliotecas de particulares. También va dejando un reguero de librerías de viejo y de obras que podemos rastrear, además de explicaciones veladas unas veces, abiertamente otras, de cómo son los coleccionistas de libros.
Hay héroes y villanos, unos la ayudarán y otros tratarán de impedir que cumpla con su misión. También aparecen personas que existen y se dedican al mundo del libro: Sebastián Finsterwalder, bibliotecario que dirige el departamento de la Biblioteca Central de Berlín encargado de la devolución de los libros saqueados a sus dueños o a sus herederos; Juan Manuel Fernández, librero en Cádiz; Téllez, personaje importante que saca a la protagonista de su zona de confort y la pone en marcha: la llamada a la aventura del Viaje del héroe de Joseph Campbell. Nos habla de ellos la Nota de Autor del final del libro.
Greta culmina su viaje, regresa a su mundo ordinario y descubre un importante hecho que ha marcado su vida y… No te lo voy a contar. Sí te diré que los dos últimos capítulos y el epílogo son extraordinarios. De lo mejor que he leído en mucho tiempo.
Otras Lecturas recomendadas:
Rydell, Anders (2022). Ladrones de libros. El saqueo nazi de las bibliotecas europeas y la lucha por recuperar la herencia literaria. Ediciones Desperta Ferro.
Feliciano, Héctor (2004). El museo desaparecido. Ediciones Destino.
Martorell, Miguel (2020). El expolio nazi. Galaxia Gutenberg.
Y como siempre, un regalo para ti: el movimiento final de la segunda parte, Schluβszene aus Goethes Faust II (Escena final de Fausto II, de Goethe), de la Sinfonía Nº 8 de Gustav Mahler. Dos obras inmortales juntas: una de un judío, la otra de un alemán. Rosenberg se estará revolviendo en el infierno.
Nos vemos pronto, Amigo lector. ¡Que tengas un buen día!


Comentarios
Una reseña que hace motivar el interés por la obra, sabiendo que los intolerantes siempre funcionan así.
La reseña y la música de Mahler es una provocació.-
Reseña muy interesante qee sin lugar a duda invita a su lectura.A veces me ha pasado leer una sinopsis excelente y sin embargo el libro no llenarme.Trataré de leerlo pues lo que cuentas es digno de ello.Gracias amigo
Una buena reseña siempre transita en el difícil equilibrio de contar lo suficiente para despertar interés y no demasiado para no destripar la trama. Podemos decir que el objetivo aquí se ha conseguido con creces: ¡Qué ganas de leer «Tinta y fuego»!
Hola Violeta.
Pues sí, una reseña que invite a otras personas a leer el libro, es una manera de agradecer al autor el placer que he experimentado leyendo.
¡Buena semana!
Buenos días amigo: Entran ganas de leerlo con todo lo que cuentas.
Y la música maravillosa.
Feliz Semana también para ti¡¡¡