La taberna de Silos (novela)

Monasterio de Silos

O braga o bolsa, he ahí la razón de los crímenes más terribles, por no decir de todos los crímenes.

La taberna de Silos. Capítulo: Últimos días. La magia de Fátima

«La taberna de Silos» es una novela de corte histórico ambientada en el siglo XIII, con tintes a veces cómicos, otros truculentos, divertida, muy documentada, con una arquitectura literaria armoniosa y una prosa excelente que te atrapa desde el primer momento. Protagonizada por un Gonzalo de Berceo irreverente, con escasa fe, amante del vino y de otros placeres mundanos, convertido a su pesar en el centro de la trama de unos asesinatos que tratará de aclarar.

Pero no solo es todo eso; es, además, una recreación de cómo era la sociedad monacal con sus intrigas, bajezas, intereses carnales y económicos; pero sobre todo, es un canto al vino: «al fin y al cabo el camino de Santiago, más que una Vía Láctea como quieren algunos, es vía del vino», afirma el protagonista. [Pág. 281]. En la lectura de la novela averiguarás el motivo.

La cultura del vino en la sociedad medieval

Detalle de inicial 'V´historiada: Un monje bodeguero cata vino de barril con una escudilla, mientras con la otra mano llena su jarra. Li Livres dou Santé. Aldobrandino of Siena. Francia, siglo XIII. British Library, Sloane 2435, f. 44v. 002562

Para los monjes, la Regla de San Benito establece un cuartillo al día, salvo para aquellos que por sus ocupaciones y a discreción del abad pudieran exceder esa cantidad.

Regla de San Benito. Cap. 40 – La ración de la bebida

La rivalidad comercial entra San Millán y Silos

El vino es la medida del tiempo

Ficha técnica de «La taberna de Silos»

  • La taberna de Silos
  • Lorenzo G. Acevedo
  • TusQuets Editores. Barcelona, 2023
  • Colección Andanzas
  • Rústica, 285 páginas
  • ISBN: 978-84-1107-319-6
  • Género: novela histórica, novela policíaca

¿Quién se oculta tras el pseudónimo de Lorenzo G. Acebedo?

Goliardo persiguiendo a una dama
La imagen procede del libro “Carmina Burana. Cantos de goliardo y poemas de amor medievales” (pg. 39). Al cuidado de Francisco Rivo. Galaxia Gutenber, 2018

Estructura y claves de la novela

Un Gonzalo de Berceo con setenta años, en el frío de la vejez según nos dice, nos cuenta la aventura que treinta años antes le llevó de San Millán a Silos con el encargo, aparentemente sencillo, del abad Juán Sánchez de copiar un texto latino al parecer encontrado de casualidad (y presuntamente inventado) y escribir una Vida de Santo Domingo en verso castellano.

Aquí comienza la historia: el protagonista recibe la visita del abad que le hace el encargo de ir a Silos y, además de copiar el texto latino, entregar una carta y cerrar un negocio con un terrateniente de la zona. El abad es el inductor para que Gonzalo abandone su zona de confort. Este se niega, pues está muy a gusto con sus viñedos, su negocio de copistería de libros junto a su hermano, su escritura cuando le viene la inspiración y Teresa, su compañera. Pero el abad impone su autoridad y le da tres días para iniciar la marcha.

La narración sigue la estructura del Viaje del héroe, de Campbell. El protagonista encontrará aliados (Fray Garci Núñez, que va a Silos por un asunto familiar; Lope Ruiz, un sarraceno borracho, manco y gran entendedor de vinos; Orosabia y Fátima la musulmana, las dos heroínas; Fray Bermudo, el escultor); tendrá que lidiar con su antagonista Aznaro, un benedictino giróvago con oscuros intereses (Ver nota 2); se enfrentará a pruebas que no tenía previstas, salvará y dará un futuro a un niño desgraciado. Culminará su misión y volverá a casa. «Salí con vida, más viejo, pero no más sabio».

¿Un guiño a Raymond Chandler?

Hay en la novela unos gazapillos y un pseudo plagio de la novela «El largo adiós» de Raymond Chandler; sin embargo no es creíble que un autor tan documentado haya cometido esos errores. Me decanto por pensar que los ha dejado ahí a propósito.

¿Un guiño al lector avispado, un homenaje a Chandler? Esto último es la opinión de mi hija Violeta. Te dejo una pista, porque decírtelo sería cruel por mi parte: los gazapillos tienen que ver con el siglo, con el momento histórico, con lo culinario.

¿Tabla comparativa: ¿Plagio, homenaje o anacronismo goliardo?

«La taberna de Silos» (Lorenzo G. Acebedo)
Cuarto día. Pág. 119
«El largo adiós» (Raymond Chandler)
Capítulo XIII
«Hay rubias y rubias. Ninguna rubia carece de interés, excepción hecha de la abadesa rubia, que mira de reojo a través de las pestañas transparentes y cuyo trato es tan suave como el de una piedra de amolar. Está la diminuta rubia provenzal, que pía y gorjea, y la gran rubia bretona, que te mira con ojos gélidos y calculadores, como si estuviera en un puesto del mercado y no acabara de decidirse, pero nunca se le quitará ese miedo a ser víctima del engaño de un mercader bizco. Está la novicia rubia que te mira con ojos de ternero degollado y se cuelga de tu brazo y siempre anda cansada, muy cansada, cuando la quieres llevar a otro sitio. Está la rubia soberbia y complaciente, a la que no le importa adónde la lleves, con tal de que sea un palacio, ni lo que le regales, con tal de que se trate de perlas o rubíes. Está la serrana rubia y rotunda que acomete y ladra como un mastín, pero comparte el pan y el cuarto de vino que le queda, у solo quiere que los dos seáis felices. Está la rubia de altanería, con corpiño bordado y dientes que le impiden cerrar del todo la boca, manos pequeñas y tobillos casi tan anchos como las rodillas, que acepta cualquier halago, pero ama en secreto a un conde que aún no ha aprendido a vestirse solo. Y también está en una categoría aparte la gloriosa rubia dorada que sobrevivirá a tres cardenales y se casará después con un anciano príncipe, у acabará viuda, rodeada de cortesanos y bufones, enanos y juglares, caprichos, devaneos y desvaríos, en un castillo roquero a orillas del Ebro o del Arlanzón.» «Hay rubias y rubias, y hoy es casi una palabra que se toma en broma. Todas las rubias tienen su no sé qué, excepto, tal vez, las metálicas, que son tan rubias como un zulú por debajo del color claro, y en cuanto al carácter. Tan suave y blanco como el empedrado de la acera. Existe la rubia pequeña y agradable, que gorjea como los pájaros, y la rubia alta y estatuaria, que lo envuelve a uno en una mirada azul de hielo. Existe la rubia que lo mira a uno de arriba abajo y tiene un perfume encantador y resplandece tenuemente y se cuelga del brazo y está siempre muy, muy cansada cuando usted la acompaña a su casa. Ella hace ese gesto de impotencia y tiene ese maldito dolor de cabeza y a usted le gustaría aporrearla, aunque esté contento de haber descubierto lo del dolor de cabeza antes de haber invertido en ella demasiado tiempo, dinero y esperanzas. Porque el dolor de cabeza siempre estará así, es un arma que nunca deja de usarse, y tan mortífera como la espada del asesino o el frasco de veneno de Lucrecia.

Existe la rubia dulce, dispuesta y aficionada a la bebida, y que no le importa lo que lleva puesto siempre que sea visón -o adónde va- siempre que sea el «Starlight Roof» y haya mucho champaña seco-. Existe la rubia pequeña y altiva que es una verdadera compañera y quiere pagar ella su cuenta y está llena de luz de sol y de sentido común que sabe judo y puede lanzar al aire, por arriba del hombro, al conductor de un camión, etc…»

Así pues, Amigo Lector, sírvete una generosa copa de vino, acomódate en tu sillón de lectura favorito y disfruta de esta prosa en román paladino, en la cual suele el pueblo hablar a su vecino. [«Vida de Santo Domingo de Silos»].


Un regalo musical goliardo

Y como es costumbre, un regalo para ti: una pieza muy apropiada, según mi humilde opinión, para la época y circunstancias que se narran en esta obra: In taberna quando sumus, un poema goliardo escrito en latín medieval a principios del siglo XIII que forma parte de la colección conocida como Carmina Burana. Parte IV.- In Taberna. Orquestada por Carl Orff en 1937.


«Carmina Burana: In Taberna Quando Sumus».

Nos leemos pronto, Amigo lector. ¡Que tengas un buen verano y estupendas lecturas!


Notas y enlaces de interés:


Comentarios


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mi escritorio en el balcón
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.