Elaboración:
Opción 1.- Cuando se compran las orejas enteras o cortadas sin cocinar.
Prepara la olla exprés con agua y caliéntala. Cuando el agua esté caliente (sin hervir), añade la sal, el orégano, las hojas de laurel y las orejas. Tapa la olla y cuando la válvula comience a dar vueltas (a bufar), baja a fuego medio durante 20 minutos.
Opción 2.- Se compran las orejas ya cortadas y cocidas.
Aclarado esto, ¡Vamos al lío…!
Pica muy fino la cebolla y los ajos. En una sartén con el aceite, a fuego lento, pochar durante unos 20 minutos.
Pasado ese tiempo, añade la harina y sofríe durante 1 minuto. Añade el pimentón y mezcla bien. Sin prisas, para que no queden grumos.
Incorpora el vino y aviva un poco el fuego durante 2 o 3 minutos para que se evapore el alcohol. Añade el tomate, el perejil y mézclalo bien. Añadir el caldo, el laurel y cocinar a fuego lento hasta que la salsa tenga consistencia suficiente para cubrir una cuchara.
Si compraste las orejas enteras, este es el momento de cortarlas en trozos no muy grandes, que te quepan en la boca sin que parezcas un tragaldabas al comerlas.
Incorporar las orejas a la sartén, mezclar bien con la salsa y a fuego medio dejarlas cocinar durante unos 10 minutos. (En mi caso tapo siempre la sartén, pero tú puedes hacer lo que te parezca más oportuno).
Servir muy caliente con unas ramitas de perejil por encima.

