Elaboración:
- En un cuenco grande mezcla el agua con la harina de fuerza y la harina de centeno hasta obtener una masa homogénea, sin restos de harina seca.
- ¡Importante! No es necesario amasar, solo mezclar.
- Cubre el recipiente y deja reposar durante 40 minutos.
- Pasado ese tiempo incorpora la levadura desmenuzada y la sal procurando que no entren en contacto directo al añadirlas.
- Amasa durante 8-10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y ligeramente pegajosa. [1]
- Forma una bola, colócala en un cuenco ligeramente enharinado o aceitado, cúbrela y déjala fermentar durante 1 hora, o hasta que haya doblado su volumen.
- Precalienta en horno a 250 ºC. Espolvorea con harina una bandeja de horno y reserva.
- Pasado el tiempo de fermentación, vuelca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada [2] y extiéndela suavemente con las manos, formando un rectángulo de aproximadamente 20 x 30 cm, sin ejercer mucha presión.
- Dobla un tercio de la masa hacia el centro y el tercio opuesto sobre este. Recoge después los extremos hacia el centro y bolea suavemente hasta formar una hogaza [3].
- Segunda fermentación: Tras dar forma a la hogaza, conviene dejarla reposar tapada entre 20 y 30 minutos antes de meterla al horno para que la masa se relaje y los alveolos internos se desarrollen de manera más uniforme [4].
- Colócala en la bandeja de horno preparada. Espolvorea con harina y haz 2 o 3 cortes en la superficie con un cuchillo afilado.
- Antes de introducir la masa en el horno, acostumbro a pulverizarla ligeramente con agua [5].
- Hornea durante 35 minutos a 250 ºC. Si ves que la corteza se dora demasiado, reduce la temperatura a 220 ºC a mitad de la cocción.
- Pasado ese tiempo, retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla antes de servir.
- Añadido: Ver la nota [5], puede que te interesa

